Cómo funciona el comprobador
El comprobador de elegibilidad valora tu caso igual que lo haría la ley EU261. Con tus respuestas mira tres cosas: si tu vuelo está cubierto por la ley (la ruta y la aerolínea), si el problema supera el umbral para cobrar (3 horas de retraso, aviso de menos de 14 días…) y si el motivo es responsabilidad de la aerolínea o una circunstancia extraordinaria.
Con todo eso te da un resultado claro: probable, posible o poco probable. Es una orientación gratuita; para saber la cantidad exacta usa la calculadora.
Por qué preguntamos el motivo
El motivo del problema es clave. La aerolínea solo se libra de pagar si demuestra una circunstancia extraordinaria, algo ajeno a su control:
Suele dar derecho a cobrar
- Avería técnica del avión
- Falta de tripulación
- Problemas de organización
- Huelga del propio personal de la aerolínea
Puede que no haya compensación
- Mal tiempo grave
- Huelga de controladores
- Cierre del aeropuerto
- Problemas de seguridad
Aun así, muchas aerolíneas alegan «fuerza mayor» sin razón. Por eso, ante la duda, conviene reclamar: la carga de la prueba es suya.
Preguntas frecuentes
¿Es lo mismo que la calculadora?
Se complementan. El comprobador de elegibilidad te dice si es probable que tengas derecho, teniendo en cuenta el motivo del problema. La calculadora te dice cuánto dinero te correspondería. Puedes usar las dos.
¿Qué significa «posible»?
Que cumples los requisitos pero hay algo que puede cambiar el resultado: normalmente, que el motivo podría ser una circunstancia extraordinaria, o que falta confirmar algún dato como si tu aerolínea es europea.
¿«Poco probable» significa que no puedo reclamar?
No necesariamente. Es una orientación con los datos que nos das. Si crees que tu caso tiene fundamento, puedes comprobarlo con más detalle o reclamar igualmente; muchas negativas de las aerolíneas no son válidas.
¿Necesito saber el motivo exacto?
No. Si no sabes por qué se retrasó o canceló tu vuelo, elige «No lo sé» y te daremos una orientación basada en el resto de datos.